El gobierno venezolano ha intensificado la organización de sus estructuras comunitarias ante la creciente tensión con Estados Unidos, que ha desplegado fuerzas navales en el Caribe como parte de su estrategia contra el narcotráfico. El presidente Nicolás Maduro anunció en septiembre la creación de Unidades Comunales Milicianas en 5.
336 zonas del país, integradas en la llamada Base Popular de Defensa Integral. Según cifras oficiales, más de ocho millones de ciudadanos se han registrado en estas milicias, un cuerpo especial de las Fuerzas Armadas conformado por civiles con entrenamiento militar.
Este movimiento coincide con las recientes declaraciones del expresidente Donald Trump sobre la posibilidad de detener en tierra a narcotraficantes venezolanos. Testimonios recogidos por EFE en Caracas revelan que las comunas están realizando preparativos defensivos, incluyendo simulacros y planes de evacuación.
‘Ya sabemos cómo reaccionar ante un ataque’, afirma Enlli Rodríguez, miembro de una comuna en el suroeste de la capital. Mientras tanto, voceros del gobierno venezolano, como el ministro Diosdado Cabello, han lanzado advertencias sobre una respuesta contundente ante cualquier intervención extranjera.
El escenario se complica con el respaldo ruso a Caracas y las crecientes tensiones geopolíticas en la región.
Artículo original publicado en Diario Libre por EFE
