En un comunicado difundido este sábado a través de Telegram, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski detalló los efectos de la última ofensiva rusa: un masivo ataque coordinado con aproximadamente 36 misiles y cerca de 600 drones que impactaron múltiples regiones del país.
Según reportes oficiales, el saldo preliminar asciende a tres fallecidos y docenas de heridos, principalmente en Kiev y sus alrededores. Las autoridades ucranianas identificaron que los blancos principales fueron infraestructura energética y zonas civiles, siguiendo el patrón táctico ruso observado en los últimos meses.
El Ministerio de Energía confirmó graves daños en las redes eléctricas de Kiev, Sumi, Járkov, Poltava y Chernígov, dejando sin servicio a más de 500,000 usuarios en la capital y afectando significativamente a otras regiones estratégicas.
Zelenski destacó la urgente necesidad de reforzar los sistemas de defensa aérea y acelerar las reparaciones, mientras equipos de emergencia trabajan en las zonas afectadas. El mandatario también reiteró su llamado a la comunidad internacional para tomar medidas decisivas sobre los activos rusos congelados, vinculando cualquier avance diplomático al cese de estos ataques.
Este nuevo episodio de escalada bélica coincide con los preparativos para una nueva ronda de negociaciones, incluyendo la esperada visita de enviados especiales estadounidenses a Moscú y Kiev en los próximos días.
Artículo original publicado en Listín Diario por
