La saturación de los armarios se ha convertido en un desafío recurrente, especialmente tras temporadas de compras como el Black Friday o las festividades navideñas. Este fenómeno se agrava por la tendencia a conservar prendas que ya no corresponden con nuestro estilo de vida actual o tallas temporales.
Profesionales de la organización como Marie Kondo, Clea Shearer de The Home Edit y la consultora de imagen Anuschka Rees proponen enfoques sistémicos para este problema. La metodología se basa en tres pilares: funcionalidad (conservar solo lo que sirve), frecuencia de uso (descartar lo no usado en el último año) y coherencia con la identidad actual (no guardar para ‘cuando baje de peso’).
El proceso comienza con una depuración radical: vaciar completamente el clóset, clasificar por categorías y tomar decisiones objetivas. Las expertas recomiendan implementar sistemas de organización visual con perchas uniformes, divisores de gavetas y repisas accesorias.
Para climas tropicales como el de República Dominicana, sugieren adaptar las técnicas tradicionales incorporando muebles auxiliares y soluciones de almacenamiento estéticas que complementen la decoración. El resultado es un armario que refleja el estilo personal actual, optimiza espacio y facilita la selección diaria de outfits.
Artículo por Redacción Dialektosdigital por Mayra Pérez Castillo
