El gobierno de Hamás en Gaza elevó este domingo una grave denuncia: según su Ministerio del Interior, Israel habría cometido 591 violaciones al alto el fuego desde su implementación el 10 de octubre. Las cifras oficiales detallan 357 fallecidos y 903 heridos en estos incidentes, que incluirían 164 ataques directos contra civiles, 25 incursiones militares y 280 operaciones con artillería.
Paralelamente, la crisis humanitaria en el enclave se agrava, con reportes de escasez crítica de medicamentos especializados que ponen en riesgo a 4,000 pacientes con glaucoma. Israel, por su parte, acusa a Hamás de permitir avances militares más allá de la línea amarilla y de retrasar la devolución de cadáveres de rehenes.
El portavoz Hazem Qassem afirma que las milicias cumplen con el acuerdo, mientras exige la apertura del paso de Rafah para iniciar la segunda fase del cese hostilidades. Este escenario refleja la profunda desconfianza mutua que persiste tras siete semanas de tregua frágil y monitoreada internacionalmente.
Artículo por Redacción Dialektosdigital por
