El anuncio del presidente Luis Abinader sobre el uso de áreas restringidas en el Aeropuerto Las Américas y la Base Aérea de San Isidro por fuerzas estadounidenses ha generado un intenso debate sobre soberanía y seguridad regional. La medida, amparada en acuerdos bilaterales de interdicción desde 1995, adquiere nueva dimensión al analizar el contexto caribeño.
Fuentes consultadas revelan que la administración dominicana realizó consultas previas con tres expresidentes, evidenciando la sensibilidad estratégica de la decisión.
Más allá del marco jurídico, operaciones antinarcóticos recientes muestran patrones preocupantes: en 2015, sobrinos de la primera dama venezolana fueron capturados en Haití con 800 kg de cocaína, mientras que el hijo del expresidente hondureño Porfirio Lobo fue arrestado ese mismo año en Puerto Príncipe.
Estos casos, junto al colapso institucional haitiano, sugieren que la autorización responde a una estrategia regional contra redes transnacionales que operan desde Venezuela hasta Haití, donde carteles han remplazado al Estado.
Datos oficiales confirman que República Dominicana registra récords en incautaciones, reforzando la necesidad de cooperación internacional en este escenario de seguridad complejo.
Artículo por Redacción Dialektosdigital
