La tercera versión de la Hoja de Ruta para la Estabilidad y la Paz en Haití, presentada por la OEA, marca un punto de inflexión en la gestión de la crisis haitiana. Según Edwin Paraison, exdiplomático y director de la Fundación Zile, el éxito del plan depende de tres factores críticos: seguridad efectiva, liderazgo local y coordinación internacional.
‘El nuevo dispositivo de seguridad aprobado por la ONU debe integrarse con la Policía Nacional haitiana y el ejército, actualmente marginado’, advirtió Paraison en declaraciones exclusivas. El plan se estructura en cinco ejes: seguridad, consenso político, elecciones, ayuda humanitaria y desarrollo.
Paraison destaca que su implementación coherente podría sentar las bases para una estabilidad duradera.
El impacto en República Dominicana sería significativo: 1) Mayor control fronterizo contra el crimen organizado, 2) Reducción de la presión migratoria al mejorar las condiciones en Haití, 3) Cooperación binacional en gestión hídrica del río Dajabón-Masacre, y 4) Oportunidades para una agenda común en comercio y servicios básicos.
Mientras tanto, el sociólogo Celedonio Jiménez alerta sobre el riesgo de que Haití retroceda décadas en su desarrollo si no se actúa con urgencia y coordinación.
Redacción Dialektosdigital
