La bahía de Los Negros en Azua, otrora bullicioso polo turístico y pesquero, enfrenta una transformación traumática desde la llegada de las barcazas generadoras de Karpowership. Nuestro equipo documentó el deterioro ambiental y económico que afecta a esta comunidad históricamente vinculada al mar.
Testimonios recogidos entre pescadores y comerciantes revelan un patrón de afectaciones: emisiones contaminantes que oscurecen el aire, alteración de los ciclos marinos y una caída estimada del 70% en la actividad comercial.
Víctor ‘Tabla’ Medina, pescador con décadas de experiencia, describe cómo el humo negro obliga a cerrar negocios diariamente: ‘Antes las mesas estaban llenas; hoy el turismo huye del olor y la irritación ocular’.
Estudios independientes citados por grupos ambientales señalan que las descargas térmicas de estas plantas alteran los ecosistemas costeros, coincidiendo con reportes locales de mortandad de peces. Mientras autoridades prometieron desarrollo energético, los residentes cuestionan por qué no se realizaron estudios de impacto integrales ni procesos de consulta comunitaria previos a la instalación.
El caso de Azua refleja el dilema regional entre necesidades energéticas y sostenibilidad ambiental.
Redacción Dialektosdigital
