República Dominicana implementará un masivo operativo de seguridad navideña con más de 27. 000 policías y militares patrullando calles. Si bien este despliegue disuasivo es necesario en temporadas de alta movilidad social, analistas recalcan que ningún dispositivo de fuerza pública puede reemplazar la responsabilidad individual.
La seguridad efectiva durante las fiestas se construye sobre tres pilares fundamentales: moderación en el consumo de alcohol, respeto al espacio compartido y contención del exceso festivo.
Expertos en convivencia urbana señalan que problemas recurrentes como el ruido excesivo, las disputas por estacionamientos o la conducción temeraria bajo efectos del alcohol requieren más que presencia policial: exigen un cambio de conducta colectiva. ‘Las patrullas generan confianza, pero la seguridad auténtica nace de la ciudadanía’, explica el sociólogo Juan Pérez.
Esta Navidad, mientras las autoridades cumplen su rol preventivo, el verdadero reto está en que cada dominicano ejerza la prudencia como acto cívico esencial.
Redacción Dialektosdigital
