Rafael Ithier, cuyo genio musical moldeó el sonido de El Gran Combo de Puerto Rico durante seis décadas, falleció este sábado a los 99 años dejando un vacío en la cultura salsera. Nacido en San Juan en 1926, su camino artístico comenzó temprano, influenciado por su padre Nicolás -líder de un grupo bohemio- y su tío Salvador, integrante del Trío Borinquen.
La prematura muerte de su progenitor cuando apenas tenía ocho años lo llevó a profesionalizarse como guitarrista en el Conjunto Lucerito, donde nació su pasión por la música. Aunque inicialmente soñó con ser pelotero, su talento natural lo encaminó hacia el piano autodidacta, instrumento que dominaría magistralmente.
Su carrera dio un giro decisivo en 1954 al unirse al Combo de Cortijo, junto a figuras como Ismael ‘El sonero mayor’ Rivera. La separación del grupo en 1962 marcó el nacimiento de El Gran Combo, orquesta que bajo su dirección revolucionaría el panorama musical con un repertorio innovador que fusionaba guaracha, plena, bolero y merengue.
Con discos seminales como ‘Menéame los mangos’ (1962) y ‘Acángana’ (1963), Ithier consolidó un estilo único que trascendió fronteras, ganando dos Grammy Latinos y el título de ‘Universidad de la Salsa’. A pesar de los desafíos en los 70, su visión estratégica -incluyendo la creación del sello EGC Corp- aseguró la permanencia del grupo como emblema cultural.
Redacción Dialektosdigital
