Reflexiones Estoicas / Luis Federico Santana
Nada en el mundo se desarrolla de forma perfecta y sin problemas. Incluso, la vida tiene desafíos aparentemente injustos y aparecen ante nosotros como algo que no deberían ser.
En verdad, las cosas son como son, no como nosotros desearíamos que fueran.
Hay que entender que las cosas son así. No son ellas las que tienen que adaptarse a nosotros, sino nosotros a ellas.
En el contexto de esta realidad, hay que aprender a enfrentar el mundo con actitud resiliente, en lugar de estresarse frente a los contratiempos de la vida.
No hay que angustiarse en intentar controlar cada aspecto de la vida. El mundo es como es, a su manera.
Ese mundo no fue hecho a mi medida y tengo que aprender a aceptar eso. Sobre esa verdad no tengo control.
La filosofía estoica considera que hay que entrenarse para aceptar la naturaleza como es, dejar que las cosas sean como son y, en cambio, aprender a ajustar nuestra actitud, que es el lugar donde tenemos control.
