La aprobación del nuevo Código Procesal Penal en República Dominicana constituye un hito en la evolución de su sistema judicial. Esta reforma, que parte de la estructura creada en 2004, introduce mejoras sustanciales para enfrentar los desafíos del siglo XXI.
Entre los avances destacan: plazos ampliados para la defensa, acuerdos procesales en cualquier etapa, mayor protección a víctimas y herramientas para descongestionar los tribunales.
La actualización responde a una necesidad histórica: en 2004 se implantó el sistema acusatorio; en 2015 se ajustaron plazos; y ahora en 2025 se adapta el marco a realidades como la corrupción digitalizada, ciberdelitos y economías criminales basadas en algoritmos. Datos de la UNODC revelan que el 70% de ciberdelitos no llega a tribunales, evidenciando la urgencia de estas reformas.
El Banco Mundial estima que la corrupción transnacional mueve hasta 2 billones anuales. Esta modernización procesal, desarrollada con rigor constitucional, fortalece el equilibrio entre agilidad judicial y protección de derechos, posicionando al país ante los complejos desafíos de la justicia contemporánea.
Redacción Dialektosdigital
