La administración del Partido Revolucionario Moderno (PRM) acumula dos crisis institucionales con inquietantes paralelismos. El primer caso, ocurrido en el Ministerio de Educación, permanece opaco pese al tiempo transcurrido: una auditoría clave sigue sin revelarse públicamente, generando sospechas sobre su contenido.
El segundo foco, en el Seguro Nacional de Salud (Senasa), comienza a destaparse con alcances potencialmente mayores. Lo revelador: ambos escándalos comparten un factor común. Tanto el exministro de Educación como el exadministrador de Senasa ocuparon roles protagónicos en campañas electorales del PRM antes de asumir cargos técnicos.
Expertos consultados señalan que estos casos exponen tensiones entre lealtad política y capacidad gerencial. La administración actual reconoció la gravedad de las denuncias, aunque la oposición alega que la reacción fue tardía. El análisis de estos patrones plantea interrogantes sobre los criterios de selección de altos funcionarios y la rendición de cuentas en la gestión pública dominicana.
Redacción Dialektosdigital
