Desde sus días como estudiante de arquitectura en la UNPHU hasta su consagración como gestora cultural, Lidia León ha tejido una trayectoria que cristaliza en ‘Dos Calles’. Este espacio, ubicado estratégicamente en la esquina que le da nombre, representa la materialización de un sueño que comenzó con su investigación sobre el Antiguo Hotel Jaragua.
La Fundación Lileón, creada por la arquitecta, impulsa ahora este proyecto que integra seis instalaciones artísticas dedicadas a Salomé Ureña. La primera fase, ‘Palabras y silencio’, transforma la poesía en experiencia sensorial mediante tecnología inmersiva.
El espacio conserva memorias familiares -como el aroma a magnolia que honra a su padre, José León- mientras establece diálogos contemporáneos con el patrimonio. En colaboración con el Ayuntamiento, el proyecto ofrece recorridos que vinculan la vida de Ureña con los espacios urbanos que habitó, reforzando la apropiación colectiva de la memoria histórica.
Redacción Dialektosdigital
