El caso de corrupción administrativa en el Seguro Nacional de Salud (Senasa) adquiere una dimensión médica y jurídica inesperada. Santiago Hazim, principal implicado, alega padecer esclerosis múltiple, argumento que su defensa utiliza para evitar la prisión preventiva solicitada por fiscales.
La enfermedad, de naturaleza autoinmune, ataca el sistema nervioso central, según la OMS, generando discapacidad progresiva. El certificado médico presentado detalla que Hazim fue diagnosticado mediante resonancias magnéticas que mostraron lesiones neurológicas.
Su abogado defensor, Miguel Valerio, advirtió que el encarcelamiento podría provocar un desenlace fatal debido a la gravedad de la condición. Expertos consultados explican que la esclerosis múltiple presenta síntomas variables: desde trastornos motores y sensitivos hasta déficits cognitivos.
Su curso es impredecible, con brotes que pueden agravarse por estrés o infecciones -factores prevalentes en entornos carcelarios. Juristas señalan que, aunque la enfermedad no exime de responsabilidad penal, puede considerarse para modificar medidas cautelares.
El juzgado evaluará si las condiciones carcelarias locales pueden garantizar la salud del acusado durante el proceso, en un precedente que vincula salud neurológica con derechos procesales.
Redacción Dialektosdigital
