Las celebraciones de fin de año conllevan un aumento considerable en los casos de intoxicaciones alimentarias, según advierten especialistas en salud. La Dra. Elianet Castillo, infectóloga del Cemdoe, explica que estos episodios ocurren por el consumo de alimentos contaminados con microrganismos, toxinas o sustancias químicas.
Los principales responsables incluyen huevos, carnes mal cocidas, lácteos no pasteurizados y mariscos, según datos de la Clínica Mayo.
Para minimizar riesgos, los expertos recomiendan siete prácticas clave: higiene estricta de manos y utensilios, separación de alimentos crudos y cocidos, cocción adecuada (mínimo 65°C), refrigeración inmediata de perecederos, marinado exclusivo en nevera y verificación de conservas.
Los síntomas, que pueden aparecer hasta semanas después, incluyen vómitos, diarrea, fiebre y, en casos graves, afectación neurológica. La aparición simultánea de síntomas en varios comensales es señal de alerta. Estas medidas preventivas son especialmente relevantes durante las festividades, cuando se multiplica el consumo de platos elaborados con días de anticipación.
Redacción Dialektosdigital
