El escándalo que conmociona a República Dominicana tiene nombre propio: Caso Senasa. Lo que comenzó como una gestión gubernamental prometedora para ampliar la cobertura médica a tres millones de ciudadanos, se ha convertido en el presunto fraude más significativo de la administración actual.
Según documentos oficiales, se habría configurado una red sistemática de desvío de fondos públicos destinados al Seguro Familiar de Salud, con participación de altos cargos del Partido Revolucionario Moderno (PRM). La investigación judicial apunta a Santiago Hazim, vicepresidente del PRM, como presunto cerebro de la operación.
El caso adquiere especial gravedad por afectar directamente a la población más vulnerable del país. Expertos en derecho penal califican los hechos como potenciales delitos de lesa humanidad, dada la naturaleza del perjuicio causado. Este desarrollo contrasta con las promesas de transparencia que llevaron al actual gobierno al poder.
El análisis de contrataciones públicas revela un patrón de adjudicaciones cuestionables a familiares de funcionarios clave. La Fiscalía ya ha iniciado procesos contra varios implicados, mientras la ciudadanía exige respuestas concretas sobre el destino de los recursos desviados.
Redacción Dialektosdigital
