El intercambio de regalos conocido como ‘angelito’ o ‘amigo secreto’ se ha convertido en un ritual casi obligatorio durante la temporada navideña. Según especialistas en antropología social, este fenómeno ha evolucionado desde una práctica lúdica hasta un compromiso que genera estrés financiero y social para muchos participantes.
‘Lo que comenzó como un gesto espontáneo de camaradería se ha convertido en una cadena de obligaciones’, explica la Dra. Marta Rodríguez, investigadora de tradiciones populares. Datos recientes indican que el 68% de los adultos jóvenes participa en al menos tres intercambios simultáneos, entre círculos laborales, familiares y de amistad.
Psicólogos advierten sobre la ‘fatiga regaladora’ que puede generar ansiedad durante las fiestas. Sin embargo, defensores de la tradición argumentan que fortalece vínculos sociales. La clave, según expertos, reside en establecer límites presupuestarios y participar sólo en aquellos intercambios que generen genuino disfrute.
Redacción Dialektosdigital
