La comunidad religiosa dominicana lamenta el fallecimiento del sacerdote salesiano Ángel Rogelio Soto Cruz, ocurrido a los 83 años tras una vida consagrada al servicio pastoral y educativo. Oriundo de Santo Domingo (1942), su vocación se forjó tempranamente: a los 12 años ingresó al Aspirantado Salesiano en Jarabacoa, iniciando un camino que lo llevaría a formarse en Cuba, Puerto Rico y Guatemala.
Ordenado en 1969, su ministerio destacó por su triple dimensión: como educador (formó generaciones en cuatro países), líder institucional (ejerció como inspector en dos periodos) y promotor social (reconocido por su activismo comunitario).
Su trayectoria fue marcada por hitos como su participación en el Capítulo General 21, la dirección del Boletín Salesiano y la obtención en 2012 del Doctorado Honoris Causa en Humanidades. Pese a su edad, mantuvo hasta el final su compromiso pastoral, caracterizado por una lucidez que inspiró a jóvenes y colegas.
Las exequias del también dos veces Hijo Adoptivo de Jarabacoa (1994 y 2009) se anunciarán próximamente, mientras la comunidad eclesial rememora su legado humanista basado en los valores de San Juan Bosco.
Redacción Dialektosdigital
