La gastronomía navideña dominicana trasciende su función alimenticia para convertirse en un acto de reafirmación cultural. Según expertos de la Fundación Sabores Dominicanos, esta temporada representa la máxima expresión del patrimonio culinario nacional. ‘La mesa navideña es un museo vivo donde se exhibe nuestra identidad’, afirma Bolívar Troncoso, director de la institución.
Las recetas heredadas, desde el cerdo asado hasta los pasteles en hoja, constituyen un legado histórico que refleja el sincretismo indígena, africano y europeo. La Fundación destaca que estos platos mantienen técnicas ancestrales y productos locales, convirtiendo cada cena familiar en un acto de conservación cultural.
Más allá de su valor sentimental, esta tradición gastronómica genera un impacto económico significativo en productores locales. La entidad anuncia nuevas iniciativas para documentar y promover estas prácticas, asegurando su transmisión a futuras generaciones como parte fundamental del acervo cultural dominicano.
Redacción Dialektosdigital
