Hoy que es 24 de diciembre, que nuestro béisbol entra en la etapa final de la temporada regular, y aprovechando que la misma está dedicada a Don Juan Marichal, considero oportuno volver a publicar la segunda parte de un artículo que hace ya casi tres años publiqué en esta columna como un tributo a la gloria que sigue siendo.
El 29 de septiembre de 1946, como lo había hecho por muchos años en esa misma fecha, su madre Natividad Sánchez convocó a un convite para limpiar de melazas la cosecha de arroz. Setenta y siete años después, Don Juan Marichal recuerda ese día. Al volver a las labores tras el almuerzo, cuenta que se movió al lugar donde su abuela arrancaba yerbas.
«Abuela», le dijo, «yo me estoy soñando que estoy sacando oro de debajo de esta mata, y ahí mismo caí. Me sacaron atravesado en un caballo».
Redacción Dialektosdigital
