Los escarlatas derrotaron 1-0 a los Toros para imponerse 4-1 en la final y defender la corona
A este Escogido le costó carburar, pero cuando encendió fue un monoplaza de Fórmula 1. Prendía por momentos, pero no arrancaba, tuvo que cambiar de cabeza con la llegada de diciembre e iba en la cola. Fue cuando entre Carlos Peña desde la oficina y Ramón Santiago en el terreno dieron con las teclas que le permitió montarse en el último vagón que llevaba a la postemporada, el último día con marca de 23-27.
Fue todo lo que necesitó, entró a boxes en el sorteo de reingreso, allí encontró combustible de alto octanaje en Raimel Tapia, Michael de la Cruz y Jefry Yan, para juntarlo con el núcleo duro de Junior Lake, Erik González, Sócrates Brito, Yamaico Navarro y Héctor Rodríguez. En Venezuela se contrató a Alcides Escobar, que dio cátedra con el guante en la antesala y resultó en la pieza que falta en el puzzle, muy oportuno con el madero. Fue el MVP.
Su bullpen, con Phillips Valdez, Alex Colomé, Aneurys Zabala y Stephen Nogosek, sirvió de guardia pretoriana para una rotación con Grant Gavin, Travis Lakins que resultó letal para la oposición.
En lo adelante fue imparable, ganó el round robin con solvencia (12-6) y en la final superó en cinco juegos a unos Toros que rozaron con la redención tras cuatro años en el sótano.
