Con una propuesta concebida para celebrar la historia del merengue femenino, la agrupación presentó un espectáculo estructurado en tres etapas que permitió al público revivir diferentes momentos de la evolución de este emblemático concepto creado en los años 80.
El espectáculo inició con la etapa denominada Las Espectaculares, integrada por Tueska, Mabel, Luisanna y Jameli, quienes encendieron el escenario con Amigo travieso, Quisiera detener el tiempo y Loca. La complicidad del público creció con Fiebre y La pimienta es la que pica junto a Las Niñas Divinas, antes de desatar la euforia con Juana la cubana, interpretada con la inigualable energía de Teresa, cuyo dominio de la güira y su baile característico arrancaron ovaciones.
La segunda parte correspondió a Las Monumentales, encabezadas por Michell, quien interpretó Celoso, seguida de Grissel con Vuelve, y Florangel con Te quiero ver. Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con la interpretación de Michell junto a su hija Priscilla con Voy pa´allá, un encuentro generacional que recibió una larga ovación.
El segmento continuó con Hacer el amor con otro, Dame una noche y Botando chispas (El baile del perrito). Una de las intervenciones más sensibles del concierto fue el tributo Sin él, interpretado por Tueska, Didi Hernández y Adalgisa Pantaleón en memoria de las integrantes fallecidas, gesto que conmovió al público.
