El embalse de la presa Monte Grande, inaugurado en noviembre de 2023 por el presidente Luis Abinader, representa una obra estratégica para el desarrollo del sur de República Dominicana. Sin embargo, dos años después, las obras complementarias esenciales para su pleno funcionamiento siguen sin licitarse, incumpliendo así la promesa presidencial de iniciar los trabajos en 2024.
Durante el acto inaugural, el obispo Andrés Romero Cárdenas advirtió sobre la necesidad de completar el ‘Proyecto Múltiple’ para que la presa cumpla sus objetivos integrales: irrigación de 700,000 tareas, suministro de agua potable y generación de 12 megavatios de energía. Pese a reconocer esta necesidad, el gobierno no ha avanzado en la licitación de estas infraestructuras clave.
Expertos consultados señalan que, aunque el embalse ya demostró su eficacia mitigando inundaciones durante el huracán Melisa, su potencial económico y social permanece subutilizado. Esta demora genera interrogantes sobre la prioridad real que otorga la administración actual al desarrollo equitativo de las regiones.
La sociedad civil exige transparencia en los plazos y acciones concretas para completar lo que muchos denominan ya ‘el metro del sur’.
Artículo original publicado en Listín Diario por
