En una demostración de veteranía y liderazgo, Jimmy Butler condujo a los Golden State Warriors a una valiosa victoria 104-96 sobre New Orleans Pelicans, compensando con creces la ausencia del lesionado Stephen Curry. El alero, con un partido completo de 24 puntos, 10 asistencias y 8 rebotes, fue el arquitecto del triunfo que permite a los Warriors respirar tras un irregular inicio de temporada.
La baja de Curry, afectado por una lesión en el cuádriceps izquierdo desde el encuentro ante Houston, no impidió que Golden State mostrase su solidez colectiva. Destacó especialmente el regreso de Jonathan Kuminga tras siete partidos de baja, aportando energía inmediata con dos triples consecutivos en el cuarto periodo.
Frente a ellos, Zion Williamson lideró a los Pelicans con 25 puntos, aunque sin suficiente apoyo colectivo para superar a unos Warriors que dominaron en rebotes (52-46) y aprovecharon mejor sus oportunidades desde el perímetro. El partido dejó también el polémico expulsión de Jeremiah Fears (Pelicans) en los segundos finales.
Esta victoria, solo la segunda en los últimos seis encuentros para Golden State, subraya la capacidad adaptativa del equipo de Steve Kerr y plantea interesantes cuestiones sobre la rotación en ausencia de su estrella principal.
Artículo por Redacción Dialektosdigital por
