Honduras enfrenta una jornada electoral decisiva este domingo, con más de 6. 5 millones de ciudadanos llamados a las urnas para elegir al sucesor de Xiomara Castro.
Los comicios se desarrollan bajo un clima de extrema polarización y con la inusual intervención del expresidente estadounidense Donald Trump, quien amenazó con cortar la ayuda económica si no gana su candidato preferido, Nasry ‘Tito’ Asfura.
La contienda electoral se presenta como un pulso entre tres fuerzas: el derechista Asfura (Partido Nacional), la izquierdista Rixi Moncada (Libre) y el televisivo Salvador Nasralla (Partido Liberal). Trump ha calificado la elección como una batalla contra el ‘comunismo’, vinculando a Moncada con el régimen de Maduro y descartando cualquier colaboración con ella.
Paralelamente, el anuncio del indulto al expresidente Juan Orlando Hernández, condenado por narcotráfico, añade más controversia al proceso. Observadores internacionales de la OEA y UE monitorean las votaciones, mientras los candidatos se acusan mutuamente de planear fraudes.
El resultado podría inclinar a Honduras hacia Taiwan (favorecido por Asfura y Nasralla) o mantener el acercamiento con China iniciado por Castro. La pobreza extrema (70% de la población) y la violencia crónica completan el complejo panorama que enfrentará el próximo gobierno.
Artículo por Redacción Dialektosdigital por
