El papa León XIV ha iniciado este domingo la etapa libanesa de su primera gira internacional, tras concluir una significativa visita de cuatro días a Turquía donde abogó por la unidad cristiana. El pontífice, de doble nacionalidad estadounidense-peruana, es el primero en pisar suelo libanés desde Benedicto XVI en 2012.
Su llegada a Beirut ocurre en un contexto crítico: Líbano enfrenta una severa crisis económica, las secuelas de la explosión del puerto en 2020 y recientes tensiones fronterizas entre Hezbolá e Israel. El movimiento islamista ya ha interpelado al papa, instándole a condenar las acciones israelíes tras la muerte de su líder militar en noviembre.
Aunque el país árabe mantiene su tradición como modelo de pluralismo religioso -siendo el único donde la presidencia está reservada a cristianos-, esta comunidad ha disminuido drásticamente por la emigración juvenil. La agenda del sumo pontífice incluye reuniones con el presidente Aoun y el primer ministro Salam, además de un discurso ante autoridades diplomáticas.
En Turquía, León XIV rindió homenaje en la catedral armenia a las víctimas de las masacres otomanas -evitando el término genocidio- y celebró una liturgia ecuménica en Santa Sofía, destacando el papel de las religiones en la construcción de paz. Analistas destacan la complejidad de esta visita, que busca equilibrar diplomacia vaticana con las tensiones regionales.
Artículo por Redacción Dialektosdigital por
