En el corazón de Herrera, donde las políticas públicas suelen llegar con cuentagotas, el proyecto ‘La Hora de Dios’ se ha erigido durante cinco décadas como un faro educativo y social. Este modelo comunitario ha demostrado que es posible ofrecer educación de calidad, alimentación y acompañamiento integral en contextos de vulnerabilidad.
Sin embargo, el desgaste de infraestructuras, la precariedad laboral del personal y la falta de recursos básicos amenazan su continuidad. Datos recabados indican que la institución atiende anualmente a más de 500 menores, con resultados académicos que superan la media nacional.
Expertos consultados coinciden: se trata de un caso paradigmático de éxito comunitario que merece ser adoptado como política pública. El reclamo es claro: corresponde al Estado formalizar su apoyo mediante financiamiento estable y marco jurídico adecuado, transformando este esfuerzo local en un modelo escalable de desarrollo educativo.
Redacción Dialektosdigital
