Una intensificación de los ataques rusos durante la noche del sábado dejó severas afectaciones en la infraestructura civil ucraniana, según confirmaron autoridades de Kiev. Los sistemas energéticos y ferroviarios fueron el principal objetivo de 653 drones y 51 misiles lanzados, dejando a más de 45 mil personas sin servicios básicos en pleno invierno.
El presidente Volodimir Zelenski señaló en sus redes sociales que estos ataques forman parte de una estrategia calculada para ‘infligir sufrimiento a millones de ucranianos’. Entre los blancos más sensibles se encuentra la estación de tren de Fastiv, cuyo edificio principal fue incendiado por un dron, afectando el tráfico ferroviario suburbano.
Las regiones de Chernígov, Zaporiyia, Leópolis y Dnipró reportaron daños significativos en instalaciones energéticas. Según el ministro de Restauración, Oleksiy Kuleba, solo en Odesa 9,500 residentes permanecen sin calefacción y 34,000 sin agua potable.
Estos ataques ocurren en paralelo a las negociaciones entre Washington y Kiev para buscar una solución al conflicto, que cumple casi cuatro años sin perspectivas claras de resolución. Expertos en geopolítica señalan que la táctica rusa de atacar infraestructura civil busca desgastar la resistencia ucraniana durante los meses invernales.
Redacción Dialektosdigital
