La muerte de Jazlin Isabella Graciano de la Cruz, una bebé de tres meses bajo custodia del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani), sigue envuelta en interrogantes mientras su familia clama por respuestas.
Transcurridos 45 días desde el deceso ocurrido el 16 de octubre en un centro de acogida en Santiago, ni el Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes ni la magistrada investigadora han proporcionado versiones oficiales a los familiares, según denuncian.
La menor, ingresada al sistema por presunta situación de riesgo familiar, falleció en la Fundación Red de Misericordia, donde fue encontrada inconsciente. Rebeca Enríquez, presidenta de Derechos Humanos Global, acompañó a la familia en una visita al centro, donde constataron la ausencia de cámaras de seguridad.
La activista cuestionó la opacidad del sistema y la asignación de 12 millones de pesos anuales a instituciones sin supervisión adecuada. Este caso reabre el debate sobre la necesidad de reformar el sistema de protección infantil en República Dominicana.
Redacción Dialektosdigital
