La administración del presidente Luis Abinader enfrenta una encrucijada crítica con diez desafíos fundamentales que definirán su legado hacia 2026. En primer plano está la urgente reforma fiscal, cuya implementación exitosa requiere superar fracasos previos.
Paralelamente, la culminación de proyectos emblemáticos como la Línea 2C del Metro y la Autopista del Coral resulta crucial para su credibilidad. En el ámbito político, la reestructuración del PRM y los nombramientos judiciales estratégicos (incluyendo la sucesión en la Suprema Corte) demandarán fina habilidad negociadora.
La crisis haitiana sigue siendo un desafío multidimensional, combinando seguridad fronteriza, migración y presión internacional. En el escenario global, la relación con Estados Unidos y el posicionamiento frente a Venezuela requieren equilibrio diplomático. Internamente, el reajuste tarifario eléctrico y la mejora en servicios públicos básicos son exigencias ciudadanas impostergables.
Cada uno de estos frentes representa no solo desafíos operativos, sino pruebas decisivas para la gobernabilidad en un contexto de alta complejidad política y social.
Redacción Dialektosdigital
