En el 77° aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, República Dominicana enfrenta un preocupante contraste entre su avanzado marco legal y las persistentes violaciones a grupos vulnerables.
Según el Centro Juan Montalvo (2025), aunque el país cuenta con legislación robusta y compromisos internacionales, su aplicación se ve limitada por brechas de gobernanza, exclusión social y captura institucional.
Los estudios coinciden en señalar a la población migrante haitiana como la más afectada, situación dramáticamente ejemplificada en el caso de Stephora, la niña de 11 años que falleció por negligencia institucional. El análisis de redes sociales revela que el 81. 5% de los contenidos sobre haitianos reproducen discursos de odio, alimentando un clima de discriminación estructural.
Expertos consultados subrayan la necesidad de voluntad política para transformar esta realidad, donde mujeres, niños, personas con discapacidad y privadas de libertad también enfrentan sistemáticas violaciones.
La respuesta tardía e inadecuada a la muerte de Stephora -con aviso a la madre cuatro horas después y condolencias institucionales 15 días más tarde- evidencia patrones de exclusión que requieren intervención inmediata. Organismos como la Fundación Ebert y CIPAF coinciden en que sin acciones concretas, los compromisos internacionales firmados por el país seguirán siendo letra muerta.
Redacción Dialektosdigital
