El Servicio Nacional de Salud (Senasa) enfrenta su crisis más grave tras descubrirse un fraude sistémico que ha tenido consecuencias letales para pacientes con enfermedades catastróficas. Según documentos del Ministerio Público, se configuró una red de adulteración administrativa para desviar fondos destinados a medicamentos de alto costo, dejando sin cobertura a cientos de beneficiarios.
La investigación, calificada como uno de los casos de corrupción más graves en la historia reciente del país, detalla cómo se priorizó el enriquecimiento ilícito sobre la preservación de vidas. En el norte del país, decenas de pacientes oncológicos han visto agravarse su condición por retrasos en terapias y sustitución de medicamentos esenciales por alternativas menos efectivas.
Médicos consultados advierten que estas prácticas han acelerado la progresión de cánceres avanzados y trastornos hematológicos complejos. El colapso operativo de Senasa, ahora cuantificado judicialmente, evidencia fallas estructurales en la supervisión de contratos y adquisiciones farmacéuticas.
Mientras los implicados enfrentan cargos, las víctimas indirectas -pacientes de escasos recursos dependientes del sistema público- pagan el precio más alto con su salud y, en muchos casos, con sus vidas.
Redacción Dialektosdigital
