El Real Madrid demostró once más su capacidad para gestionar partidos ajustados al imponerse al Hiopos Lleida por 81-88 en un encuentro que mantuvo la igualdad hasta los compases finales. El cuadro blanco, dirigido por Sergio Scariolo, alternó momentos de brillantez con lapsos de desconcentración ante un Lleida que peleó el duelo palmo a palmo.
Mario Hezonja fue el artífice madridista con 22 puntos y una valoración de 25, mientras que el pívot húngaro György Golomán (15 puntos, 8 rebotes) lideró a los ilerdenses. El partido comenzó con dominio visitante (2-10), pero el Lleida reaccionó con mejoras defensivas y un parcial de 12-0 en el segundo cuarto.
La experiencia madridista decidió en el tramo final, cuando tres pérdidas consecutivas locales frustraron la remontada. La ausencia de James Batemon, baja por enfermedad, lastró el juego creativo del equipo local en momentos clave.
Redacción Dialektosdigital
