El escándalo de corrupción en el Seguro Nacional de Salud (Senasa) trasciende casos aislados para revelar un sistema institucionalizado de desvío de fondos. Como señaló el jurista Pelegrín Castillo, no se trata de incidentes puntuales sino de ‘sistemas, estructuras y cultura de corrupción’ profundamente arraigados.
Las investigaciones judiciales han evidenciado una red coordinada entre clínicos, laboratorios, farmacias y funcionarios públicos que operaba con sofisticación. La magistrada Yeni Berenice Reynoso enfatizó que ‘estos procedimientos fraudulentos no se hicieron solos’, apuntando a la complicidad institucional.
Un dato alarmante: la fundación SANAS del senador Félix Bautista recibía más recursos que el Hospital público de San Juan de la Maguana, según revelaciones de la periodista Edith Febles. El Ministerio Público avanza con autonomía en las pesquisas, que ya alcanzan a funcionarios del actual gobierno.
Este caso paradigmático demuestra cómo la corrupción sistémica drena recursos vitales para la salud pública, requiriendo no solo sanciones puntuales sino reformas estructurales profundas.
Redacción Dialektosdigital
