reacción del presidente de Haití contra la anexión de Santo Domingo a España no se circunscribió a proclamar que ni Santana ni la Corona española tenían derecho para sacrificar la soberanía dominicana. Fue más lejos y, el 18 de abril de 1861, difundió un manifiesto llamando al pueblo haitiano a tomar las armas a fin de enfrentar el peligro que se cernía sobre su país.
La presencia de España en la parte del Este de la isla -les dijo Fabré Geffrard a sus compatriotas-, constituía una seria amenaza para su nación, al tiempo de presagiar «el fin de nuestra libertad».
El manifiesto fue un documento altamente incendiario, cuyo contenido justificó el derecho a la guerra del pueblo haitiano, pues, «todos los medios son buenos cuando se aplican para defender la libertad». Tras apelar al sentimiento patriótico de sus compatriotas, Geffrard se expresó de esta suerte: «Haitianos, ¿consentiréis en perder vuestra voluntad y veros reducidos a la esclavitud? «.
«No; jamás sufriréis una tal ignominia.
Redacción Dialektosdigital
