La Filarmónica de Santo Domingo interpretará las obras cumbre del compositor ruso con Philippe Quint como solista invitado
La Filarmónica de Santo Domingo, bajo la dirección del maestro Amaury Sánchez, presentará el próximo 22 de abril el concierto «Todo Tchaikovsky», una velada dedicada íntegramente a la obra del compositor ruso Piotr Ilich Chaikovski, en el Teatro Nacional Eduardo Brito, con el violinista estadounidense Philippe Quint como solista invitado.
El programa incluirá dos de las piezas más emblemáticas del repertorio romántico: el Concierto para violín y orquesta en re mayor, op. 35, interpretado por Quint, y la Sinfonía n.º 5 en mi menor, a cargo de la orquesta en la segunda parte de la noche.
Philippe Quint, considerado uno de los violinistas más destacados de su generación, asumirá el rol solista en esta obra de gran exigencia técnica y expresiva, ampliamente reconocida dentro del repertorio para violín.
Amaury Sánchez, quien también se desempeña como viceministro de Creatividad y Formación Artística del Ministerio de Cultura, ofreció detalles del concierto y adelantó aspectos de la agenda artística que desarrollará durante el resto del año.
—Nos puede compartir detalles del nuevo concierto.
Sí, me quedan tres conciertos clásicos. Quería que la primera parte del año, de enero a junio, fueran clásicos. Llegamos ahora a Todo Tchaikovsky, con el afamado violinista Philip Quint, que lleva como 14 años sin venir al país, y lo conseguimos gracias al apoyo de la Fundación Sinfonía.

También incluirá la que para mí es la sinfonía más grande de este músico, la Sinfonía número 5, un mar de música, en mi menor. Va a ser una gran noche.
—¿Esa es su predilecta?
De Tchaikovsky es la que más me gusta. En segundo lugar, la cuarta, en tercer lugar, la sexta. La tercera, la primera y la segunda se interpretan muy poco; la tercera se llama «Polaca». Y la primera y la segunda prácticamente no se tocan.
—¿Quién los acompañará?
Estaremos junto a la Orquesta Filarmónica de Santo Domingo, que tendrá 71 músicos para esa ocasión, por el tipo de orquestación que amerita tanto el concierto como la sinfonía. Vamos a tener una gran orquesta para ese día.
—¿Qué sigue?
Me quedan dos más. El 27 de mayo será Todo dominicano, con el Concierto para saxofón y orquesta de Bienvenido Bustamante, con mangulinas y merengues, y la serenata de Julio Alberto Hernández, una serie de cosas muy lindas de la música dominicana.
Y terminamos el 8 de julio con un invitado internacional: Luis Gorelik, que viene desde Argentina para dirigir la grandiosa Sinfonía Nº 1 Titan de Mahler, junto a una obra corta llamada Fuga y misterio de Astor Piazzolla.
—Y habrá un gran cierre…
Sí, yo tomé clases con el maestro Gorelik hace mucho tiempo, en el año 98 y 99, en la Universidad de Concepción, en Chile, y somos muy amigos desde esa época. Así que aprovecharemos su visita, después del concierto, para hacer un masterclass de dirección de orquesta y algo con la orquesta juvenil. Eso es algo que él me ha cedido porque quiere hacerlo por el país.
—Cómo se mueve el público?
En otra época, cuando estábamos en la Orquesta Sinfónica Nacional, las temporadas eran de enero a junio, corridas, todos los miércoles. La temporada de la Orquesta Sinfónica ahora empieza en septiembre, un periodo muy corto. Esto quiere decir que yo estoy aprovechando desde enero o febrero hasta junio para hacer mis conciertos espaciados.
—¿Y qué gran proyecto viene el año que viene?
En 2027 se cumplen los 200 años de la muerte de Beethoven, así que dedicaremos la temporada de la Filarmónica a un ciclo de las nueve sinfonías de Beethoven. Haremos dos por mes: la primera con la tercera, la segunda con la quinta, la cuarta con la séptima; y la sexta con octava tendrá un gran invitado, un gran amigo, Darwin Aquino, si Dios lo permite.
El último concierto será la grandiosa Novena Sinfonía, con un coro, grandioso.
—¿Y usted también sale al exterior como director?
Sí, voy a Panamá el 15 de abril a dirigir la Sinfónica de Panamá, con música dominicana, con cuatro bailarines folclóricos. Me llevo a Jessy Savery, la artista que estamos utilizando como base de la Filarmónica, porque hace de todo. Y también se está cuajando un gran concierto con la Orquesta del Conservatorio de París.
